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Ajedrez en el Aula, ahora desde Infantil

Este curso estamos introduciendo en Infantil “Ajedrez en el Aula”, un proyecto ideado por Adriana Salazar. De la misma editorial y filosofía con que trabajamos el EntusiasMAT y Ludilletres, esta nueva propuesta tienen como objetivo principal desarrollar el pensamiento, cultivar los valores… y, como dice su autora, hacer gimnasia mental “gracias al ajedrez”. 

Desde hace años, en nuestro colegio el ajedrez tiene una gran presencia en Primaria por las posibilidades que ofrece, partiendo de las Inteligencias Múltiples, de trabajar los valores y estrategias de pensamiento. Un proyecto con mucho éxito entre los alumnos y que ahora hacemos extensible a P4 y P5 y, por lo tanto, lo avanzamos dos cursos.

Con un amplio tablero que pueden pisar y unas fichas casi tan grandes como ellos, Tortugas y Elefantes están empezando el Nivel 1. De momento, han caminado por calles verticales, horizontales y diagonales… y de esta manera han conocido las partes del tablero. Lo que más les ha gustado ha sido conocer a los habitantes de “El País del Ajedrez”. El peón, muuuy lento; el caballo, el único que puede saltar por encima de los demás; el alfil, que se mueve en diagonal; la torre; la más fuerte de la cuidad; la dama, las más coqueta y la única que puede moverse con total libertad y, por último, el rey: un hombre viejecito al que todos quieren capturar y así conseguir el ¡jaque mate!

A los niños les encanta estas sesiones porque, además de los contenidos muy pensados, divertidos y atractivos, están dinamizadas con mucho humor por Alba. Siempre empieza bailando con ellos las canciones del tablero, del rey y del ajedrez… y les saca las piezas de una caja muy lentamente para que los niños acierten de quién se trata, manteniendo siempre la máxima emoción y suspense. 

Además de divertirse jugando y de trabajar el cálculo, el análisis y la memoria, este nuevo proyecto permite estimular la atención de los alumnos gracias a un libro con distintas fichas. Éstas proponen, por ejemplo, pintar los cuadros que alternan “chocolate y vanilla” en el tablero, dibujar el trazo del recorrido de cada pieza, resolver situaciones que enseñan a perder -y también a ganar- con dignidad, respetar los turnos, tener paciencia, pedir la palabra y, al final de la partida, ganar todos en aprendizaje.