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Por tradición, trayectoria y convencimiento de que es la opción que más puede beneficiar a nuestros alumnos, somos una escuela trilingüe que combina de forma tranquila y naturalizada el catalán, el castellano y el inglés, además de impartir también clases de francés.

Al margen de ideologías, somos conscientes de la relevancia y utilidad del conocimiento de cuantas más lenguas mejor y éste es el motivo por el cual las integramos, tanto en nuestro proyecto educativo -basado, precisamente, en el aprendizaje significativo- como en la comunicación de toda la escuela.

Además, esta flexibilidad nos permite acoger a familias que, por motivos personales o profesionales, llegan a Barcelona procedentes de diferentes destinos y necesitan un proceso de integración y adaptación. A continuación compartimos el testimonio de algunas de ellas porque son quienes mejor pueden transmitir, en primera persona, cómo han vivido la situación, cuáles eran sus preocupaciones y cómo valoran su experiencia en la escuela Pérez Iborra.

1

Margarita Migallón y Michel Jambou: “Buscábamos un colegio acogedor y dónde el idioma no supusiera un cambio más”.

Padres de 2 alumnos de Primaria

“Éste es nuestro quinto año en el colegio… Llegamos cuando nuestros hijos empezaban P3 y P5. Por eso y porque nos estábamos trasladando desde Croacia -dónde trabajábamos hasta entonces- buscábamos un colegio pequeño y acogedor, donde los profesores fueran cercanos y les ‘achucharan’ mucho. Además, venir a vivir a Barcelona ya suponía muchos cambios para ellos y tampoco queríamos que el del idioma fuera uno más”.

“Miramos muchas opciones por internet. La del Liceo Francés también era una, ya que el padre lo es… pero al estar en Barcelona ya nos gusta que aprendan el idioma local como una forma de integración. La cuestión era que, al no ser nosotros catalanoparlantes, era importante que también estudiaran en castellano, que es el idioma que hablamos en casa, junto con el francés. Así que para la buena integración era importante que la enseñanza fuera en catalán, pero también en castellano… Y me comentaron que aquí estudiaban perfectamente las dos lenguas, además del inglés y el francés… que esto es bueno porque así aprenderán las normas gramaticales”.

“Cuando conocimos a los profesores y les contamos que los niños nunca habían estudiado en castellano, y menos aún en catalán, fueron muy receptivos. Los pequeños se integraron bastante bien, en parte por su gran capacidad de adaptación, y ha sido todo muy fluído y natural. No han tenido ninguna dificultad en el aprendizaje de los idiomas ni en el trato. Realmente es un colegio donde se escucha mucho castellano, incluso en el patio se oye mezclado, de forma natural… Y así lo asumen los niños, de forma muy normalizada. Incluso muchas mamás cambian al castellano cuando me acerco, por respeto, y les pido que no lo hagan porque yo también me tengo que empezar a lanzar con el catalán…”.

2

Nicolás Král: “Me hicieron un plan personalizado para que pudiera adaptarme progresivamente”.

Alumno de Bachillerato

“Soy de Mojácar, un pueblecito de la costa almeriense, y llegué hace un año a Barcelona para estudiar Bachillerato y encarar bien mi carrera universitaria. Así lo decidió mi madre, que quería para mí un colegio dónde sacar el máximo provecho a mis capacidades. Vinimos a Barcelona porque tengo familiares aquí, pero yo no entendía ni una palabra del catalán… Por ese motivo mi madre buscaba colegios bilingües. Encontró éste en internet y el director le comentó que me podían hacer un plan especializado a los conocimientos del catalán para que me pudiera adaptar progresivamente… Y así lo han hecho”.

“Me han ayudado muchísimo. Incluso profesores que, teniendo el catalán en la cabeza hacían el esfuerzo de cambiar su forma de dar la clase por mí. Otros la continuaban en catalán pero se preocupaban porque yo lo fuera entendiendo todo y siguiendo bien la clase. Ahora ya no hace falta, ahora lo entiendo todo… Incluso los exámenes, que al principio a mí me escribían el enunciado en castellano pero ahora es indiferente porque ya entiendo el catalá, pero sí que me dan la libertad de responder en castellano, porque es la lengua con la que me expreso mejor”.

“Los compañeros, que ahora ya son amigos, muy bien… siempre me han hablado en castellano y nunca me he encontrado a nadie que se niegue a hacerlo”.

4

María Teresa del Monte: “Este colegio está por la labor de facilitar la integración en los distintos idiomas”.

Madre de 1 alumna de Primaria, 2 de ESO y 1 de Bachillerato

“Puedo decir que he probado todas las etapas escolares porque la pequeña entró en Infantil, así que las he testado todas y comprobado que en este colegio el idioma no supone ningún problema. Esa era mi máxima prioridad cuando hace más de dos años llegamos a Barcelona procedentes de Italia, dónde siempre habían estudiado las niñas. Nosotros somos de Madrid y nos preocupaba que ellas no sabían nada de catalán. Por eso busqué distintas opciones de colegio, miré los internacionales, nos planteamos la escuela italiana… y en la web ví que éste era un colegio trilingüe, que es lo que nos encajaba a nosotros”.

Nuestra idea inicial era traer a la pequeña, que por entonces cursaba P5, pero al entrevistarnos con el director nos gustó mucho cómo nos presentó la escuela y los objetivos que se marcan, así que decidimos que vinieran todas las chicas aquí. Ninguna ha tenido ningún problema con el idioma porque se han ido adaptando. Al principio hay que acostumbrarse a que algunos libros están en catalán pero no me consta que esto haya supuesto un problema muy grave. No… ha sido bastante fácil porque aquí lo resuelven de forma sencilla. Siempre hemos encontrado facilidades y ningún obstáculo.”

“A los padres que buscan, les diría que pierdan ese miedo porque es verdad que cuando vienes de fuera crees que la situación es mucho peor. Todos pensamos que sólo es en catalán y, mira, aquí los exámenes los puedes hacer en castellano, por ejemplo. Por eso les aconsejaría que se informaran bien e incluso pidieran una entrevista para que les explicaran todas las posibilidades que tienen, como por ejemplo las clases de refuerzo que se pueden hacer en la misma escuela, si es necesario. Aparte de que los críos se adaptan con más facilidad de la que nos pensamos, en este colegio se nota que están por la labor de facilitar este tema”.

3

María Pla y Carlos Basté: “Queríamos un colegio con cierto equilibrio y normalidad respecto a los idiomas”.

Padres de 3 alumnos de Primaria y 1 de Infantil

“Por motivos laborales, vivíamos en Bucarest cuando nuestros tres hijos mayores empezaron la escolarización. Así que primero lo hicieron en rumano y más tarde fueron a un colegio inglés. Por lo tanto, aunque hablaban en castellano en casa, cuando regresamos a Barcelona ellos no sabían escribir en castellano y no entendían el catalán. Ya nos parecía bien que aprendieran un idioma nuevo -y más siendo el que se habla en nuestra ciudad- pero buscábamos un colegio que enseñara más lenguas de las de la enseñanza habitual aquí… y, además, conservaran el inglés que habían aprendido. Queríamos una escuela con cierto equilibrio en este aspecto”.

“Hay otros colegios en Barcelona -sobre todo públicos y concertados- donde el castellano es una asignatura y esto probablemente supone que, a la larga, para escribir correctamente el castellano necesiten un refuerzo. Nosotros esto no lo contemplamos porque consideramos que, siendo españoles y teniendo en cuenta que su idioma es el segundo más hablado en el mundo, tienen que dominarlo. Y todos los demás que aprendan serán bienvenidos…. y mejor para ellos”.

“El hecho de que en esta escuela el tema de los idiomas lo traten con normalidad era lo que más nos importaba… Y esta naturalidad para ellos ha sido una ventaja en todos los aspectos, por ejemplo poder responder en castellano siempre que quisieran, incluso en los exámenes, o aprender vocabulario en catalán y en castellano a la vez. Nos consta que aquí cambian de un idioma al otro con normalidad… como, en realidad, ocurre en la calle y en las relaciones, de forma espontánea”.

Eduarda Bejarano:
“Me preocupaba que por no saber catalán mis hijos no pudieran mantener el nivel de buenas notas”.

Madre de 2 alumnos de Primaria

“Ya hace tres años que llegamos de Sevilla, por traslado laboral. Vinimos con mucha incertidumbre por el tema del idioma… porque los niños iban allí a un colegio de nivel y siempre habían sacado muy buenas notas. Además, queríamos que estuviera en el centro de Barcelona, para adaptarnos mejor a la nueva ciudad”.

“Mi preocupación principal era la educación de mis hijos, porque son niños responsables y no quería que el cambio supusiera un trastorno para ellos, sino que siguieran centrados. Por eso, para que estuvieran bien, busqué un colegio privado y de todos los que ví por internet, éste fue el que más me gustó. Además, una amiga psicóloga me lo recomendó por los métodos de aprendizaje que llevan a cabo. A esto se sumó una entrevista con el director, que me dio mucha confianza. Le comenté que me preocupaba que al no saber catalán no pudieran mantener el nivel y me aseguró que los chicos se adaptarían bien y que ellos les ayudarían durante el proceso. Y así ha sido, han estado muy pendientes de los niños, porque al ser un colegio pequeño se pueden permitir ser cercanos”.

“Y desde el principio los niños se han sentido muy felices, han tenido ilusión por integrarse y, como vienen a gusto, todo ha sido más fácil. Porque para mí ver que están bien, que siguen bien las clases, que han ido aprobando y que, además, ahora ya están sacando muy buenas notas, pues estoy muy contenta… y si no lo estuviera los cambiaría, porque en Barcelona hay mucha oferta pero éste me gusta. Por eso me gusta recomendarlo, sobre todo a la gente que viene de fuera y se puede encontrar en una situación similar a la mía”.