2013 07 22 02.07.52

Platero… y nosotros

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.”

Este año, dentro del programa de la semana de la Cultura, en Lengua Castellana hemos querido conmemorar el centenario de “Platero y yo”, la obra más reconocida del Premio Nobel de Literatura español, Juan Ramón Jimenéz.

En clase hemos trabajado sus textos, fijándonos sobre todo en la técnica descriptiva, que nos ha llevado a incorporar muchos adjetivos nuevos a nuestro vocabulario. La ternura con la que Juan Ramón Jiménez describe cómo era Platero, cómo jugaba con los niños o el dolor que sufría cuando se hacía daño … nos ha llevado a querer conocer este animal de cerca.

Por ello hemos ido de excursión a una granja en Tiana (Maresme) dónde crían y cuidan burros. Ilusionados con nuestra visita nos habían preparado un montón de talleres y estaciones dónde teníamos que colaborar para que los burritos estén sanos, fuertes y bien cuidados.

Estos trabajos iban desde plantar las hortalizas que alimentan a los burros en el huerto, a limpiar las cuadras dónde duermen, cepillarlos… Unos trabajos divertidos para los alumnos, que tuvieron como recompensa un paseo a lomos de un burro, con porteador.

Antes de marchar de la granja, los alumnos se enteraron de que había una burra a punto de dar a luz… Aunque estuvieron esperando con ganas de ver al pequeño burrito, éste no nació hasta días después…

De esta manera tan tierna y alegre, los alumnos han conocido un animal entrañable -como lo describía Juan Ramón Jiménez- más allá de los prejuicios y connotaciones negativas que, a menudo, se le asocian injustamente.