Aquí encontrarás información sobre nuestro plan, que no sólo se preocupa de que cada uno de los alumnos alcance su máxima potencialidad, sinó que contempla también los problemas de aprendizaje de los niños con trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA o TDAH) o disléxicos.

En la escuela, constantemente buscamos nuevas fórmulas para mejorar nuestra respuesta educativa, por ejemplo con el programa de Estimulación Temprana, trabajando bajo el paradigma de las Inteligencias Múltiples, las aplicaciones de Matemáticas como Kumon o enstusiasMAT, las materias como Science o History impartidas íntegramente en inglés, las colaboraciones con Cambridge, los talleres interaula, el apadrinamiento lector o la tutoría interpares, entre otras.

Un interés que también tenemos, y muy especialmente, en los casos de dificultad de aprendizaje y que nos ha llevado a estudiar el tema a fondo. Hemos realizado una exhaustiva búsqueda, hemos leído muchos artículos, entrevistas, publicaciones y estudios… hemos visto reportajes y documentales, hemos hablado con especialistas y asistido a congresos… Y cuando más sabíamos, más queríamos aprender sobre el tema. A partir de aquí hemos generado un equipo de trabajo, formado por el director del colegio, la psicopedagoga y las coordinadoras de Infantil y Primaria, de ESO y de Bachillerato, que se reúne dos veces por semana para aportar información y compartir criterios.

Este equipo ha viajado a Finlandia para conocer de primera mano el que, según los estudios PISA*, es el mejor sistema educativo del mundo. Y además de por este aval internacional, nos gusta la idea de aprender del sistema finlandés porque coincide con nuestro modelo de escuela comprensiva e inclusiva, y se basa también en un tipo de enseñanza flexible, competencial, con recursos y un profesorado altamente cualificado.

Un modelo de escuela que tiene como objetivo acompañar a los alumnos en el proceso de aprendizaje y no limitarlo a un conjunto de pruebas a resolver y a una serie de cursos a superar. Igual que nosotros, priorizan el aprendizaje de los alumnos, su bienestar en el entorno escolar y la comunicación con las familias.

Aprendiendo de los mejores

El sistema educativo finlandés tiene muy clara su finalidad inclusiva, que significa que nadie quede excluido del sistema por dificultades de aprendizaje o de concentración, y que cada alumno disponga de las oportunidades que requiera para llegar al objetivo común de acabar la escolaridad con buenos resultados, evitando el fracaso y, sobre todo, el abandono escolar.

Lo que hemos descubierto en Finlandia lo compartimos con vosotros en el reportaje que podéis ver en este link:   http://www.youtube.com/watch?v=NpDVbZ77y_A evidencia que su sistema educativo coincide mucho con el que aplicamos en el colegio.

Por lo tanto, adaptar en la escuela lo que nos ha convencido del sistema finlandés no supone para nosotros un cambio sino una evolución. Para llevarla a cabo, hemos ideado el Plan de Innovación Educativa (PIE), basado en un protocolo de actuación en casos de dificultad de aprendizaje, ya sea por problemas de concentración, TDA-H, dislexia… Con el PIE queremos dar la vuelta a la situación para que no sean siempre estos alumnos los que tengan que hacer el esfuerzo de adaptarse a lo que ya está prestablecido. Queremos dotarles de las herramientas que ellos necesiten para aprender, aportarles los recursos que les faciliten el aprendizaje –que no quiere decir ponérselo más fácil-, proporcionarles un entorno más relajante para ellos que los libere de ciertas presiones y favorezca su estabilidad emocional, y un profesorado especializado que les enseñe según su manera de aprender y con una gran empatía hacia ellos.

Para hacerlo, hemos rediseñado la organización de una parte de la escuela, sobre todo en la ESO, que es donde hay más incidencia de casos. Además, hemos invertido en nuevos recursos y material, y hemos ampliado el profesorado con docentes especializados.

Actuaciones del PIE:

Organización flexible. Modificamos la duración de las clases y de los descansos de forma que se adecúen más, por ejemplo, a la capacidad de concentración y efectividad de los alumnos. También la distribución de las mesas de forma que favorezca el trabajo cooperativo y el aprendizaje competencial. Además, dotamos a las aulas de nuevos recursos, como los proyectores y pizarras digitales (PDI), que potencian el aprendizaje a partir del campo audiovisual.

Metodología adaptada. Adecuamos la manera de enseñar con cuestiones prácticas, como aprender a organizarse el estudio, cómo hacer los deberes, relacionarse con los compañeros, saber esperar el momento más oportuno para intervenir en clase…

Organización por grupos. En las materias no troncales, es decir Música, Tecnología, Educación Física… los alumnos se reparten por orden alfabético. En el caso del Inglés, se hace por grado de conocimiento de la lengua. Y en las materias troncales, es decir Matemáticas, Lengua, Ciencias Sociales… se hace en grupos reducidos de alto rendimiento. El “grupo clase” tiene el profesor especializado en aquella asignatura concreta y el “grupo reducido”, un profesor especializado en la manera como los alumnos con dificultad de aprendizaje entienden mejor aquella materia.

Seguimiento especializado. El Gabinete Psicopedagógico de la escuela trabaja en sinergia con el profesorado y la dirección para analizar cada uno de los casos, llevar a cabo el seguimiento y, lo que es más importante, incidir en la detección precoz. Una vez se observan indicios de que el alumno presenta dificultades en el aprendizaje, se remete a un profesional para que haga el diagnóstico. A partir de aquí, la escuela establece una vía de comunicación y colaboración directa con la familia, donde las dos partes se comprometen a compartir la responsabilidad del éxito escolar del alumno.

(*) Las pruebas PISA son las más prestigiosas y conocidas en el mundo de la Educación porque permiten una comparación internacional. Cada 3 años evalúan las competencias que han conseguido los alumnos al final de la etapa obligatoria, los 15 años. Se fijan en 3 materias troncales: las Matemáticas, las Ciencias y la lectura. Con estas pruebas pretenden medir no si se sabe lo que se ha explicado en clase sino si los alumnos saben explicarlo en situaciones prácticas.