[Inici][L´Escola][Història][On Som][Notícies][Agenda][Revista]
Història

Examinando a la señora Directora

 

 


Sentados en la sala de espera, y sin saber el porqué, estábamos contentos. No habíamos podido resistir la tentación de entrar en una aula, que durante algún curso fue nuestra, y nos acercamos a nuestro pupitre, ahora con libretas y libros desconocidos, pero un poco nuestros todavía. Cada detalle, insignificante para cualquiera, nos había sugerido a nosotros cosas agradables y sonreíamos sin poderlo evitar.


Y fue entonces cuando oímos los pasos de la señora directora que se acercaba -inolvidables pasos de los que hacía tiempo no nos acordábamos- y en un segundo revivimos toda nuestra estancia como colegiales en las Escuelas Pérez Iborra, y cuando entró doña Montserrat, volvió a ser para nosotros la señora directora de siempre, aquella directora de figura casi legendaria, que en los primeros cursos era una mezcla de temor y admiración, y luego, al pasar loa años, va cambiando, sobre todo para aquellos que hemos tenido la suerte de tenerla como profesora, ya que no se la conoce hasta que uno ha estado sentado en su clase, y es en este momento en el que empieza a disiparse el temor y se acentúa la admiración.

Nuestra visita no tiene el carácter de otras, no venimos simplemente a saludarla sino que venimos precisamente a examinarla, ya que hay mucho que examinar en la labor desarrollada en veinticinco años de constante dedicación a la enseñanza, tanto como directora como profesora.
A nosotros nos parecen que veinticinco años es bastante tiempo, y preguntamos que opina ella.


- Francamente, os diré que hasta este momento, en el que se habla tanto de los años transcurridos, no me había dado cuenta del número que eran. Para mí la vida es presente, pero en estos días no tengo más remedio que recordar, y al recordar los innumerables alumnos que han pasado por estas Escuelas me parece que todavía son pocos los años transcurridos.


¿Es usted capaz de recordar a todos los alumnos que han pasado por estas aulas?

- Los nombres no, pero sí puedo aseguraros que de la mayoría de ellos podría daros sus principales características.

¿Está usted contenta de la labor realizada?

- No lo he pensado nunca, pues me encuentro tan ocupada en pensar la labor a realizar el día siguiente que no me da tiempo de meditar en lo pasado, ya que mi Escuela no es una obra realizada, sino una obra que se está realizando.

¿Y sus proyectos se han cumplido?

- ¿Proyectos?... En realidad no hubo proyectos en un principio. ¡Os extraña!, pues no debe de extrañaros, ya que el nacimiento de esta Escuela fue del todo casual.

¿Entonces toda esta organización ha nacido por casualidad?

- Yo no digo tanto, simplemente digo que fue el colegio el que nació por casualidad. Durante la guerra nos habíamos trasladado a San Pedro de Premià, desde donde bajaba, algunos días de la semana, a Barcelona para atender mi plaza de Profesor Ayudante en la Universidad; y los vecinos de Premià, faltados de toda clase de profesorado para educar a sus hijos, vecinos que como nosotros se encontraban refugiados en este pueblo, al enterarse de que yo estaba allí, inmediatamente me suplicaron que les ayudara, e iniciamos unas clases de un carácter totalmente familiar.

¿Fue en este momento en que sintió nacer su vocación?

- No, mi vocación no se me reveló nunca, ya que la tuve siempre, ya en los primeros cursos de mi bachillerato, cuando veía a alguien que no entendía una explicación del profesor, me gustaba aclarársela.

¿Y lo hacía completamente gratuito?

- No. Como sabéis a mí me gusta poco el hacer operaciones, e intercambiaba mis explicaciones del planteo del problema por las operaciones que ellos debían efectuar.

¿Recuerda el nombre de alguno de los primeros alumnos?

- Naturalmente, los primeros fueron los hijos de mi amiga Constanza Pujadas de Jiménez, Juan y Totó, Jorge Almuní, Mª del Carmen Roig Corominas, Salvador Corominas, Francisco Corominas, Mª Luisa y Montserrat Sagués.

¿Fueron éstos sus primeros alumnos de su vida profesional?

- No, ya que como os he dicho era profesora en la Universidad y además había dado numerosas clases particulares, de las que recuerdo como "primera alumna absoluta" a Lolita Alvarez Castrillón, hija del que entonces era mi profesor de la Facultad, doctor Manuel Alvarez Castrillón.

Terminada la guerra y una vez restablecido el orden regresamos a Barcelona. Y resultó que aquellos que fueron mis primeros alumnos no quisieron abandonarme, e iniciamos de nuevo las clases en la ciudad. Pero todavía no se puede decir que en aquel momento yo tuviese intención de fundar lo que luego ha sido esta Escuela, ya que en estas primeras clases solamente se desarrollaban los temas de Ciencias y la parte de Letras la hacían por su cuenta, pero comprobada la ineficacia del método me ví obligada a enfrentarme con la formación íntegra de mis alumnos, y creo que fue en este momento cuando se puso la primera piedra de lo que ahora es el colegio. Tengo que agradecer al doctor Font y Puig su valiosa colaboración en aquel momento tan difícil que para mí representaba el enfrentarme con la parte de letras, procurándome un excelente profesorado.

¿Conocemos alguno de estos profesores?

- Todos los que han pasado por estas escuelas deben recordar que la primera colaboradora que tuve, y que todavía tengo, es mi apreciada Rosa Gómez, que siendo estudiante ya estaba conmigo. Luego María Novell y algo más tarde Francisco Gomá entraron a formar parte del cuadro de profesores. Todo esto ocurría cuando nuestras aulas se encontraban todavía en esta misma calle del Consejo de Ciento, pero en el 286, y prácticamente se reducían a un par de habitaciones. Pero gracias al empuje y cariño que todos pusimos en nuestra labor pronto el local resultó insuficiente.

¿A qué se debió tan rápido crecimiento?

- Al gran entusiasmo que sentíamos tanto los profesores como los alumnos, la mayoría de ellos ya mayores y con ganas de recuperar años perdidos.


Con estas palabras vemos que el espíritu familiar que se descubre cuando uno ha sido alumno de esta Escuela ya existía desde su fundación ¿Lo ha hecho usted todo sola?

- No, sin el control y la organización administrativa llevada a cabo por mi marido, no hubiese podido hacer nada, siendo ésta la base fundamental de todas las realizaciones conseguidas.

¿Y no ha tenido ningún otro aliado?

- Si, mi salud, que gracias a Dios nunca me ha abandonado.

¿Cree usted haber llegado al máximo?

- El pensar que uno ha llegado al máximo es, la vida, tanto como retirarse de la competición y por lo tanto, fracasar.

¿Cómo consiguió una tan rápida experiencia pedagógica, si siendo tan joven ya era directora de un importante centro educador?

- Me ha ayudado mucho i me ayuda, el observar a mis hijos, el conocerlos profundamente y así me es más fácil conocer a los hijos de los demás, ya que los problemas de la juventud son siempre análogos. Y como a madre comprendía perfectamente la habilidades de los padres para con sus hijos, debilidades que, en un momento, determinado los hijos aparentan agradecer y que a la larga son un descrédito doloroso del concepto que estos habían formado de sus padres .Por eso he sido siempre recta, incluso a veces he tenido que vencerme a mí misma para no transigir en algo que podía antojárseme demasiado duro, pero yo se que vosotros luego me lo agradecéis y esto me basta.

¿Existe, verdaderamente, esta marcada diferencia entre la juventud actual y la de los actuales tiempos?

- Ninguna podemos decir que es exactamente igual que siempre, aunque puedo asegurar que el nivel intelectual ha aumentado muchísimo, y como detalle os puedo citar que aquellos problemas que en Examen de Estado parecían horrorosos ahora deben de resolverse para probar la Reválida de 4º. Yo creo que el interés en que la juventud sea diferente no radica en la personas mayores sino en los en los propios jóvenes que pretenden ser originales, i no se dan cuenta que no hacen mas que repetir, inconscientemente, lo que ya hicieron sus padres cuando tenían su edad ,hecho que muchos padres olvidan.

¿Y la manera de enseñar, ha cambiado?

- En los últimos años ha cambiado radicalmente, actualmente se busca mas la formación del individuo. Y por lo tanto los métodos también han cambiado, exigiendo del profesor mucho más preparación y dedicación que antes ya que los trabajos, que casi todos se hacen por escrito, exigen muchas horas de corrección, la menos para los de Ciencias. Y además en la enseñanza Primaria y en el Bachillerato en general se inicia una aplicación constante de los métodos audio-visuales que por nuestra experiencias puedo asegurar que dan muy buenos resultados.

De la competencia de los profesores no tenemos ni la más mínima duda. ¿Suponemos que debe ser un gran problema encontrar gente competente?

- Verdaderamente es un problema, generalmente no ocasionado por la falta de preparación, sino por falta de dotes pedagógicas, pero nuestra Escuela no lo ha tenido en este aspecto, ya que los profesores elegidos reunían las máximas condiciones y como prueba de ello puedo citaros a muchos de ellos que tuvieron que dejarnos para ocupar
cátedras en la Universidad e Institutos de Enseñanza Media, así al doctor Santesmases, doctor Terraza, doctor Catalá doctor Gassiot, doctor Amengual señor Anglada, señor Sole, señorita Mestres señor Pericay,señor Berenguer y señor Goma,actualmente profesor de la universidad, y creo que todavía me dejo alguno.


De los profesores actuales ¿cuales son los mas antiguos?

- Ya os he nombrado a la señorita Gomez, señorita Novell, y señor Goma, luego la señorita Figueras que tanto me ha ayudado a desarrollar la primaria el Padre Taixe, la señorita Invers, la señorita munne, etc.

NARCISO DE CARRERAS
ALEJANDRO ALSINA

Tornar a Fundadora 3/3 >>