Una mañana rapeando
Oriol nos cuenta su experiencia ... y viendo el resultado, deberíamos animarnos a probar
Hará aproximadamente un mes que el profesorado de la escuela Pérez Iborra me propuso hacer un taller que tenía un doble objetivo: por un lado explicar cómo empecé en el mundo del rap y por otro poner en práctica la manera de componer y cantar una canción rapera. En un principio la idea me asustó un poco pero al mismo tiempo me hacía ilusión que mis compañeros entraran en este mundo que a mí tanto me fascina. Así pues, acepté la propuesta y me puse manos a la obra: compuse las canciones, preparé las músicas que reproduciría el día del taller, preparé la tabla de mezclas… Llegó el esperado día de la actuación y con mi tabla de mezclas y el ordenador empecé a hacer de las mías con el fin de evitar fallos técnicos. Quería demostrarles con qué facilidad, con una tabla de mezclas se puede grabar, modificar ritmos, mezclar música, componer música…. Una vez les hube explicado cómo funcionaba todo, mis compañeros querían que les hiciese una demostración y probé de hacer un Freestyle. Un Freestyle consiste en “rapear” improvisadamente sobre cualquier tema, sin tener el texto de la canción preparado. Como vi que a mis compañeros les gustó el Freestyle, les propuse Batallar en grupos o individualmente. Batallar, también conocido como batalla de gallos, consiste en improvisar una letra que contenga cosas negativas de tu contrincante, al compás de la base, eso sí, sin faltar al respeto. Como el reto de la improvisación resultó ser más difícil de lo previsto, decidimos escribir las estrofas en papel y luego cantarlas. De este modo la batalla de gallos fue muy amena e interesante. La clase se convirtió en un teatro y la tarima, en un escenario. Creo que fue un día muy especial para todos, una experiencia nueva, positiva y divertida. La batalla de gallos es una manera de pasárselo bien siempre y cuando no faltes al respeto de tus contrincantes. Os animo a todos a que lo probéis. Oriol, ESO3 |