Una etapa con buenas influencias

En nuestra escuela, secundaria ha recibido una fuerte influencia tanto del reconocido sistema educativo de Finlandia como de los estudios más recientes sobre neurociencia en el campo educativo y, más concretamente, del Proyecto Zero de Harvard. Ambos referentes han sido objeto de estudio para nosotros durante años, e incluso nos hemos desplazado al mencionado país nórdico, a los Estados Unidos y a Chile para aprender de primera mano qué propuestas y metodologías eran las más convenientes para nuestros alumnos.

La Cultura de Pensamiento es la más novedosa de todas, la que ha supuesto un salto cuántico en nuestro proyecto educativo y la que ha recibido una respuesta más entusiasta por parte de los alumnos. Pero también hemos importado otras mejoras, como reformular los horarios para alargar las sesiones, con pausas de descanso, para poder aprovechar mejor el tiempo.

Contamos con un sistema propio de evaluación que incluye entre seis y diez periodos de exámenes, que da más oportunidades gracias a las diferentes convocatorias y fomenta una mejora continua.

Las clases de secundaria están planteadas para que el alumno trabaje en el aula con el apoyo de los profesores, que dedican media hora de clase a explicar la materia y el resto a asegurarse de que los alumnos integren el aprendizaje del día por medio de tareas concretas, ejercicios o resolución de dudas. Hemos comprobado que esta nueva fórmula es la más eficaz para que todo el grupo avance al mismo tiempo.

Igualmente resolutivo resulta el trabajo colaborativo y cooperativo de los alumnos, pues se ayudan entre ellos en su proceso de aprendizaje. Así, estamos aplicando mecanismos cognitivos muy bien valorados por la neurociencia que ponen de relieve las ventajas del aprendizaje entre iguales, el efecto compañero y las neuronas espejo. Trabajar en grupo les ayuda además a trazar estrategias para resolver problemas o situaciones imprevistas, les hace más tolerantes y flexibles y les prepara para gestionar bien cualquier trabajo en equipo. Si a esto le añadimos los descansos cerebrales periódicos que promovemos y la distribución dinámica del aula, conseguimos que los resultados sean satisfactorios, sobre todo en esta etapa de adolescencia.

Vinculación y compromiso por parte del alumno

Cada curso tiene un tutor asignado con el que las familias pueden entrevistarse cuando lo estimen oportuno. Sin embargo, también ofrecemos la opción de la tutoría compartida con cualquiera de los profesores, en la que se incluye la presencia del alumno. La experiencia nos demuestra que estas tutorías tienen un efecto muy positivo, puesto que las tres partes implicadas actúan como un equipo y se crea una complicidad a tres bandas de la que el alumno es el mayor beneficiado.

Además, a fin de dar respuesta a las inquietudes que pueden tener los alumnos en estas edades, nuestro Departamento de Orientación Psicopedagógica acostumbra a ser un buen recurso para ayudarles a canalizarlas y adquirir seguridad. Con todo, esta es una buena etapa en la que logramos que el alumno se involucre de lleno en el proyecto escolar y adquiera una actitud positiva y comprometida.

Otorgamos importancia al aprendizaje a través del Arte y a que los alumnos puedan canalizar su creatividad y su expresión artística, potenciando así lo que se denomina “el hemisferio olvidado”.

En la ESO, los alumnos utilizan en gran medida los laboratorios de química, física, biología y tecnología de la escuela, y no solo en estas materias, sino también en la asignatura de método científico, de creación propia, que impartimos para que aprendan a investigar, formular hipótesis, experimentar, analizar resultados, obtener datos, extraer conclusiones y hacer exposiciones orales.

La oratoria, junto con la escritura, es otra de las competencias que trabajamos a fondo con ellos para que adquieran el hábito, las tablas y la confianza que necesitan para hablar en público con seguridad, con un discurso coherente y fluido, una buena puesta en escena y una proyección correcta de la voz.

Asignaturas en inglés y exámenes oficiales de Cambridge

En secundaria, las clases de inglés están distribuidas en dos niveles: el estándar, que corresponde al curso curricular, y uno más avanzado, para aquellos que necesitan un ritmo superior. Además, en todos los cursos de secundaria se imparten asignaturas íntegramente en inglés, como historia o robótica y programación. A partir de 3.º de ESO, brindamos a los alumnos la oportunidad de empezar a estudiar, de forma paralela y gradual, el bachillerato dual americano. También les ofrecemos la posibilidad de hacer los exámenes oficiales de First Certificate in Engllish (FCE) y Advanced (CAE) en la propia escuela, ya que somos centro colaborador de Cambridge.

Dentro del Plan de Innovación Educativa (PIE), que elaboramos a raíz de nuestra experiencia en escuelas e institutos de Finlandia, incluimos programas y métodos específicos para alumnos con necesidades especiales (NEE), tanto en caso de altas capacidades (AACC) como de dificultades de concentración, TDA, TDAH o dislexia.

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