Un nuevo entorno como prolongación del hogar

Para el jardín de infancia hemos diseñado un proyecto que aúna las que creemos que son las mejores metodologías para esta edad, como Montessori, Waldorf o las más recientes Cultura de Pensamiento y la Teoría de las Piezas Sueltas (Theory of Loose Parts) y los Mini Mundos. Hemos renovado recientemente los dos espacios de P1 y P2 y los hemos adaptado a estas propuestas más innovadoras en favor de un ambiente cálido, amoroso y de Juego libre, espontáneo y sin instrucciones.

En P1 el ritmo es suave, delicado y muy afectuoso, para que el alumno se sienta como en una extensión de su casa, sobre todo los primeros días del curso. Con la supervisión constante de las maestras, los pequeños se mueven libremente por los jergones, las hamacas y las plataformas móviles, que suponen sus primeros retos motrices. En P2, la gran conquista del curso es el dominio de la movilidad de todo el cuerpo, el desarrollo de la curiosidad, las ganas de tocarlo todo, de desplazarse hasta donde está el objeto de interés, y el descubrimiento del Juego simbólico, el “jugar a ser…”.

Los alumnos del jardín de infancia tienen su propio patio en un piso superior, con una casita de juego, juguetes, vehículos, tobogán y un suelo de caucho muy agradable y utilizado en parques públicos, por su seguridad.

De acuerdo con las propuestas educativas de Waldorf y Montessori, los colores de las aulas son suaves y acogedores para generar una atmósfera de calma y serenidad. En esta línea, no tenemos ruidos visuales y el mobiliario es de madera natural. Los juguetes también son de este material noble, más en armonía con la naturaleza, y van desde las plataformas móviles hasta material manipulable para desarrollar los sentidos, (tacto, olfato, oído…). El ambiente fomenta también la independencia de los niños en la exploración del proceso de aprendizaje. Esta libertad y autocontrol hacen que cada niño encuentre actividades que den respuesta a sus necesidades evolutivas.

De la pedagogía Waldorf también hemos adaptado la expresión artística y el juego libre porque, al ser expresiones más naturales de los niños, las valoramos como una buena vía para crecer, adquirir conocimientos y entender el mundo que les rodea.

Esta pedagogía fomenta el desarrollo de un niño autónomo, creativo, responsable, integrado y con competencias sociales. Respetamos el ritmo de cada alumno y ponemos a su alcance diferentes provocaciones pedagógicas para que actúe con libertad de movimiento y criterio propio, escogiendo lo que más le interese en cada momento.

Somos especialistas en el proceso de adaptación

En el jardín de infancia proponemos a los alumnos experimentar, explorar y manipular a partir del Juego heurístico o los Cestos de los tesoros con material reciclado. Este modelo ejercita y enriquece las capacidades tanto físicas como mentales, emocionales y sociales de los niños. Además, favorece el trabajo en grupo ya desde pequeños, y permite trabajar la motricidad fina y hacer aflorar la personalidad de cada niño y niña.

Hemos dado un paso más con las Piezas Sueltas y los Mini Mundos para poner en práctica la teoría de que cuantos más elementos tiene un espacio, más posibilidades de imaginar y crear tiene la persona. El juego de las piezas sueltas aporta, por lo tanto, pensamiento creativo y divergente a los niños. Cuando estas piezas se juntan, configuran los Mini Mundos, o escenarios de juego donde volcar las emociones, las ilusiones, los deseos y las fantasías. Un material abierto y no estructurado que permite que sea el propio niño el que le dé la forma y el significado que más le guste o le convenga.

Los materiales para explorar, manipular, combinar y jugar juntos son pequeños muñecos de madera, anillas, boles, piedras, espejos, telas, palos, etc. y materiales naturales como cestas de mimbre o piedrecillas como las que hay a la orilla del mar, para que aprendan a ver el entorno con una actitud posibilista, imaginación y creatividad.

Desde el jardín de infancia, los alumnos participan, a su ritmo y nivel, en los grandes acontecimientos académicos, como el Carnaval o la Semana de la Ciencia.

Más allá del juego libre como principal actividad en el jardín de infancia, se trabajan las rutinas que consolidan buenos hábitos, la música, la danza, la psicomotricidad, las manualidades, las fiestas tradicionales que celebramos en la escuela y el inglés. Además de la tutora y las maestras de apoyo de cada curso, contamos con una auxiliar nativa inglesa que habla, juega y enseña canciones a los niños en su lengua.

Cada año, los alumnos del jardín de infancia son los primeros en estrenar el curso, ya que tienen la oportunidad de empezar unos días antes para adaptarse al nuevo entorno con la máxima tranquilidad. Sumamos años de experiencia en el proceso de adaptación de los alumnos del jardín de Infancia a la escuela, y la comunicación con las familias es diaria y constante. Si los pequeños comienzan el jardín de infancia en la escuela, después mucho más fácil un momento clave como es el inicio del parvulario.

¿Quieres saber más?

Pregúntanos lo que quieras saber sobre el jardín de infancia