Un proyecto propio, con Cultura de Pensamiento

Nuestro proyecto educativo es un proyecto de presente y cargado de muchísimo futuro. Un presente que se basa sobre todo en los aciertos de una trayectoria propia y en los buenos resultados que obtenemos, año tras año, en la selectividad, en las pruebas oficiales de competen-cias básicas de la Generalitat de Catalunya y en las encuestas internas que realizamos a los alumnos, en las que suelen valorar muy positiva-mente el ambiente tranquilo y estimulante de trabajo de la escuela. A todo ello sumamos un futuro muy emocionante, como consecuencia de la implementación de la Cultura de Pensamiento.

Este es el resultado de años de estudio, investigación, cursos, visitas y congresos, con la inquietud permanente de dar con las mejores meto-dologías para nuestros alumnos y el convencimiento de que la clave está en una buena base durante la educación infantil.

Con este objetivo, ya en los años 90 viajamos a Filadelfia dos años consecutivos para seguir los cursos teórico-prácticos que impartía el Dr. Glenn Doman, creador de los bits de inteligencias, en The Institutes for the Achievement of Human Potential (IAHP). Con el mismo afán por aprender, nos desplazamos a Reggio Emilia, donde nos impregnamos de la filosofía ideada por Loris Malaguzzi, que convierte al alumno en el protagonista de su aprendizaje. Años más tarde, hemos visitado diferentes escuelas e institutos de Finlandia para entender por qué su sistema educativo obtiene tan buenos resultados en las pruebas PISA de la OCDE, así como centros del estado norteamericano de Florida, que se sitúan a la vanguardia de la aplicación de la Cultura de Pensamiento, aprovechando la asistencia de un equipo de nuestra escuela al International Conference on Thinking, ICOT Miami 2018.

En este enlace podéis ver un reportaje que hace el seguimiento de nuestro equipo durante el ICOT Miami 2018 y de cómo exploró nuevas estrategias y posibilidades visitando escuelas del estado de Florida (EE. UU.), que se sitúan a la vanguardia de la aplicación de la Cultura de Pensamiento en el aula.

Tal como se explica en el reportaje, hace 50 años un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard, denominado Proyecto Zero, entre los que se encontraban Gardner y Perkins, empezó a estudiar los procesos cognitivos del pensamiento y llegó a la conclusión de que era necesario “hacer un reset” del modo de enseñanza que se había utilizado hasta entonces. Proponían poner el contador a cero y empezar de nuevo, con una nueva mentalidad que tuviese como líneas de investigación las culturas de pensamiento, los aprendizajes significativos, la comprensión de la consecuencia… es decir, una serie de estrategias basadas en la metacognición. Este término de reciente creación su-pera la cognición —es decir, la adquisición de conocimiento— y añade una reflexión sobre el propio pensamiento y los procesos mentales que intervienen en el aprendizaje.

Conseguir que los alumnos comprendan cómo aprenden exige un ma-yor nivel de conciencia y voluntad, pero al mismo tiempo comporta grandes recompensas, como el placer de investigar, marcar los propios objetivos e idear las estrategias necesarias para lograrlos. El resultado es un aprendizaje más autónomo, consciente y eficaz.

Toda la escuela es una galería de aprendizaje

El cambio de paradigma trasciende las aulas e impregna toda la escuela. La novedad más visible de la integración de la Cultura de Pensamiento en nuestra escuela ha sido que toda ella ha pasado a ser concebida como una galería de aprendizaje. No solo las clases, sino también los pasillos y otras zonas comunes recogen la historia de diferentes aprendizajes.

Grandes murales documentan y secuencian el proceso de aprendizaje, a fin de hacer que el pensamiento sea visible y consciente y, al mismo tiempo, dignificar y celebrar el aprendizaje alcanzado por los estudiantes.

La Cultura de Pensamiento se suma a una serie de innovaciones que hemos ido implementando durante los últimos años, basadas en la Teoría de las Inteligencias Múltiples, el método Glenn Doman, Reggio Emilia, Montessori, Waldorf, etc.

Una nueva cultura de escuela que motiva a los alumnos a querer aprender en todo momento y lugar, que les prepara para desarrollar las competencias que el mundo requiere: emocionales, comunicativas, adaptativas… y que hace de ellos pensadores inteligentes, con recursos y estrategias para enfrentarse a cualquier situación que se les presente.

Y todo ello de una manera sencilla, estimulante y creativa a partir de los diferentes recursos metodológicos de los que está dotada la Cultura de Pensamiento:

  • rutinas de pensamiento
  • hábitos de mente
  • destrezas del pensamiento
  • llaves del pensamiento
  • mapas de pensamiento

Algunas citas de la Cultura de Pensamiento,

que recopilamos en el ICOT como fuente de inspiración:
  • “Hay que fomentar el pensamiento visible y los hábitos mentales para dar un paso más en el aprendizaje y entender lo que se puede hacer con él” (David Perkins).
  • “Tenemos que enseñar a pensar a los alumnos y guiarles hacia un pensamiento superior, creativo y autónomo… que exploren en profundidad lo que están aprendiendo y, a partir del razonamiento crítico, reflexionen suficientemente las decisiones que toman” (Robert Swartz).
  • “Documentar el aprendizaje y hacer visible el pensamiento es una herramienta muy útil para favorecer la comprensión que, al mismo tiempo, resulta también más motivadora para el alumno, ya que tiene la evidencia del camino que ha recorrido hasta integrar el aprendizaje” (María Ximena Barrera).
  • “Los profesores deberían diseñar un espacio de cocreación con los alumnos en el que reconocer sus capacidades, estimular sus intereses y, sobre todo, confiar en ellos para empoderarles, hacerles más autónomos y responsables” (María Adelaida López).
  • “Las emociones deben estar implicadas en el aprendizaje para que este sea real y significativo” (Mary Helen Immordino-Yang).
  • “El aprendizaje profundo solo se consigue implicando directamente a los estudiantes en los procesos de pensamiento y aprendizaje” (Lane Clark).
  • “En el aula debe reinar una atmósfera fluida, en constante experimentación, donde el error esté integrado de forma natural como parte del aprendizaje y el alumno actúe con complicidad con el profesor y los compañeros, para diseñar el aprendizaje de forma conjunta” (Guy Claxton).
  • “Soy partidario de integrar las artes liberales en el aula porque favorecen un tipo de enseñanza en la que intervienen los sentidos y la emoción, la capacidad de observar y de sorprenderse y la habilidad de saber ver…” (Howard Gardner).

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