Vuelve la normalidad a las aulas, con el fin de la mascarilla obligatoria

Ver de nuevo las sonrisas de los alumnos ha sido lo mejor del fin de la mascarilla obligatoria en las aulas, como ésta de 1º de Bachillerato. También poder nivelar el tono de voz, que a veces exagerábamos para darnos a entender y relajar el sobreesfuerzo que hacíamos inconscientemente para comunicarnos mejor. 

De todas formas, en la escuela concebimos estos días posteriores al cambio de normativa como un proceso adaptativo, igual que lo fue el hecho de tener que llevarla, y respetamos el ritmo y tempo de cada alumno o profesor. También somos conscientes, y por eso estaremos vigilantes, a los diferentes tipos de inseguridad que pueden surgir ante el hecho de quitarnos la mascarilla, ya sea por miedo a resultar infectados con el virus y contagiar algún familiar o persona vulnerable, por inseguridades más propias de la edad o por recomendación paterna. Confiamos que, poco a poco, la situación se irá normalizando y todos nos sentiremos cómodos. 

Las fotografías corresponden a la clase de Matemáticas que imparte el director del colegio, Jordi Casas, en un momento tan crucial de esta asignatura en Bachillerato como es aprender qué es una derivada. Es decir, la semilla del análisis matemático y que, junto a las integrales que Jordi enseña a los alumnos de 2º, son los dos aprendizajes más significativos de las mates de Bachillerato.

Otra novedad en nuestras aulas que es consecuencia de la pandemia pero que ya está totalmente integrada, en complementariedad con la libreta clásica, son los dispositivos digitales como el móvil y el iPad. Igual que en el aula hace tiempo que conviven la pizarra digital y la analógica, las mesas de trabajo de los alumnos también han ido ganado en versatilidad, agilidad y una presencia tecnológica, que también está directamente vinculada con las matemáticas.