Presentación de ideas sobre sostenibilidad, a cargo de los alumnos de primaria

Durante el primer trimestre de este curso, los alumnos de primaria han realizado el Proyecto de Innovación Científica titulado “Para una escuela más sostenible”. Lo han llevado a cabo cada miércoles por la tarde hasta esta semana que, coincidiendo con la Semana temática de la Ciencia, han presentado sus propuestas al jurado. Éste estaba formado por el director de la escuela, Jordi Casas, y los profesores Alba Fortuny, Dani Rodellas y Alicia Brunet.

El proyecto tuvo una fase preliminar donde, entre todos, definieron qué era la sostenibilidad. Para ello utilizaron diferentes recursos de la Cultura de Pensamiento como el mapa de definición y el mapa web, que les ayudó a categorizar también los problemas relacionados con ella. De ellos extrajeron conclusiones y las concretaron gracias a la rutina de pensamiento “Titulares”.

Tras esta primera parte, en la que identificaron cómo la escuela y ellos mismos podían ser más sostenibles y eficientes energéticamente, pasaron a la segunda fase de diseño de soluciones. Los alumnos tuvieron que ponerse en el papel de ingenieros e idear algunas respuestas innovadoras, o bien, adaptar, mejorar y actualizar las ya existentes. Les fueron muy útiles las llaves del pensamiento, para ordenar sus ideas previas a partir de la llave de la responsabilidad, causa-efecto, cambio, punto de vista…

El siguiente paso fue compartir las ideas con algún experto, familiar o profesor para obtener su feedback e incluso algún consejo o mentoría. Y, la cuarta fase, preparar un prototipo con creatividad y documentar el proceso en un cuaderno de ingeniería, donde dejar por escrito la historia del aprendizaje con los mapas conceptuales, diseños, notas, rutinas de pensamiento, cálculos, esbozos, etc.

El reto fue doble al tener que presentar las propuestas y trabajar así la oralidad y puesta en escena de las ideas. El jurado valoró muy positivamente todas las presentaciones ya que cumplían con las premisas de ser proyectos reales y viables, tener un coste razonable o estar patrocinado, suponer un impacto en la cotidianeidad escolar y realizable con recursos sostenibles.

Algunas de las propuestas más bien valoradas fueron eliminar los plásticos del desayuno por un “boc and roll”, promover la reventa de material escolar, cambiar los grifos del patio por otros con pedal o pulsación, proponer el uso de tuppers de bambú en las excursiones, poner un contenedor del papel sobrante en cada aula para reutilizarlo, etc. De esta forma, el proyecto no acaba aquí sinó que tendrá continuidad con la incorporación a la escuela de nuevas medidas propuestas por los alumnos desde la concienciación.