Un fin de curso lleno de emoción, alegría y reconocimiento

El final del curso 2019-20 ha sido especialmente emotivo para los alumnos de infantil, ya que en ellos es muy evidente que se hacen mayores al pasar de curso. Por eso, estos últimos días los pingüinos y tortugas han compartido momentos de manualidades vía Zoom, en los que se han creado sus propias medallas con la mascota del curso que viene. Es decir, P3 con una tortuga y P4, con un elefante. Y, como todos los viernes, han acabado bailando “Happy” de Pharrel Williams, que con el tiempo se ha acabado instaurando como el himno no oficial del parvulario y al que los padres también se han sumado a bailar mientras ha durado la escuela telemática.

Emocionante también ha sido la graduación de P5, que empezó con la previa de un taller de birretes vía Zoom y que permitió que los alumnos crearan, con muchísima ilusión, los que lucirían en su primera graduación. Las familias les ayudaron a elaborarlos y asistieron también al acto de graduación, en el que cada alumno escuchó la dedicatoria personalizada y los deseos de futuro de sus profesoras.

Coincidiendo con la noche que los alumnos debían pasar juntos de colonias, las profesoras y alumnos de infantil realizaron un emocionante Zoom nocturno para el que se equiparon con linternas, sacos de dormir e incluso improvisaron tiendas de campaña en sus casas. En primaria también hicieron sus “teleconvivencias” y jugaron con las luces y muñecos de peluche, explicaron chistes, recordaron vivencias de las colonias que hicieron el curso anterior e incluso jugaron “a las películas” utilizando emojis en lugar de mímica.

Los profesores han utilizado la ludificación de diferentes maneras para repasar el contenido del curso y consolidarlo antes de acabar. Además de quiz con kahoots, el artefacto de la comprensión de la Cultura de Pensamiento es uno de los recursos más eficaces que utilizamos en la escuela. Un ejemplo es el de 3º de primaria, que ha concluido así el tema de Medi de los materiales. Para que Marisa pudiera evaluar si habían aprendido la lección, los alumnos le presentaron sus creaciones: un objeto inventado acompañado de una exposición oral que justificaba los materiales utilizados. 

Además, han realizado actividades que han reforzado aún más la gestión emocional y en relación al grupo. Un ejemplo es la actividad con la que han cerrado el curso y en la que los alumnos se ponían unas gafas de sol. Pero no eran unas gafas de sol cualquiera, sino unas “gafas positivas”, con el súper poder de ver todo lo bueno de los compañeros. De esta manera, entre ellos se han destacado los puntos fuertes de cada uno, para ejercitar la autoestima y tomar conciencia de las virtudes a potenciar. 

En toda primaria esta última semana ha sido muy lúdica, para ir descomprimiendo antes de las vacaciones y acabar con la máxima alegría posible. En Educación Física, por ejemplo, Ibon además de invitarles a jugar a un divertido juego para repasar lo aprendido durante el año, les abrió la posibilidad de cerrar el curso con actividades que les hicieran ilusión. Entre las propuestas de los alumnos ganó la de realizar la clase disfrazados de superhéroes, ya que durante el “telecole” han demostrado serlo. Y ésta es, precisamente, una de las sensaciones con las que acabamos un curso diferente, atípico, inesperado…  Los súper poderes o súper capacidades y habilidades que han desplegado los alumnos y profesores. Porque esta indeseada situación ha hecho aún más evidente nuestros propios recursos, el sentimiento de pertenencia tan grande que todos tenemos en relación a la escuela y el equipo tan consolidado que formamos. 

Profesores y alumnos han acabado el curso agradeciendo a la otra parte el esfuerzo, la ilusión, las ganas, la tenacidad, el empeño, la creatividad y la generosidad puesta durante los 99 días de “telecole”. No podemos estar más orgullosos de ellos… y tenemos unas ganas inmensas de reencontrarles a todos en septiembre. Muy feliz verano a todos.