Un libro recoge nuestro modelo de Educación Física

Lluís Almirall es el profesor de Educación Física de ESO y Bachillerato de nuestra escuela. Llegó a ella hace 15 años con una idea más pedagógica y educativa de esta asignatura, donde la salud es el eje de toda actividad. De forma gradual, y con total complicidad por parte de Dirección, Lluís ha ido concretando e implementando su metodología hasta convertirse en un referente. Acaba de publicar el libro “Educación Física Saludable. Recursos prácTICos”, donde comparte sus recursos y experiencia educativa.

Enhorabuena por tu libro, Lluís, ¿Hasta qué punto está basado en la EFS que enseñas en nuestra escuela?

Gracias, se trata de un libro coral escrito con compañeros del grupo EFTeam, referente en el sector de la Educación Física de nuestro país y que trabaja en colaboración con el Colegio de licenciados de Educación Física. En el libro yo aporto recursos prácticos que he implementado en la escuela y que sé que funcionan porque he tenido el feedback positivo de nuestros alumnos así que, de alguna manera, ellos también han sido partícipes.

En clase trato de enfocar esta materia desde el ámbito de salud, más que aprender un deporte o a realizar una serie ejercicios sin mayor transcendencia. A través de las diferentes actividades, conseguimos que los alumnos vayan mejorando su salud física, emocional, social, interior y mental. Esto es lo que hace que la salud física sea para toda la vida y por eso se llama Educación Física Saludable.

¿En qué se diferencia con la que se enseñaba antes y que aún se practica en otros centros?

La Educación Física estaba orientada a conseguir unos objetivos y a superar unas metas concretas, a partir de pruebas físicas como el Test de Cooper, que se basaban en el esfuerzo para mejorar. En cambio en nuestra propuesta la motivación principal no son objetivos ni metas externos sino que la motivación es cuidarse a uno mismo.

¿Y como fomentas esta motivación en los jóvenes?

Enseño a los alumnos cómo hacer una práctica deportiva saludable. Ya no es sólo hasta dónde llego o en cuánto tiempo puedo dar 10 vueltas, sino que se trata de ir a correr de forma segura, regulando la frecuencia cardiaca, en un entorno que sea adecuado, de una forma motivante y de una manera adaptada a mis circunstancias y características. Tampoco se trata de hacer muchas flexiones ni muchas abdominales, sino de practicar ejercicios que ayuden a mejorar el tono muscular pero que sean ejercicios de calidad, es decir que los pueda hacer muy bien y adaptados a mis circunstancias. Para mí ese es el giro, no se trata decir cuanto más mejor sino cuanto mejor, mejor.

¿Qué otros ámbitos contempla esta Educación Física Saludable?

También tiene muy en cuenta la salud emocional y social, que están directamente relacionadas con los deportes y el trabajo en equipo. Ya no es sólo jugar por jugar sino que se aprende a jugar aplicando de forma consciente valores como el respeto y teniendo en cuenta las circunstancias del equipo. Desde esta nueva perspectiva, la Educación Física que hacemos va muy enfocada a fijarse objetivos y a asumir las tareas dentro del propio equipo con responsabilidad.

A partir de aquí también trabajamos muchas actividades de salud emocional, en las que ayudamos a reconocer las emociones y a trabajar la respiración para regularas.

¿Inteligencia emocional en la asignatura de Educación Física?

Sí porque los juegos son una buena plataforma para exteriorizar las emociones. Los alumnos gritan, se enfadan, se ponen contentos… Es un entorno fantástico para aprender a identificar las emociones y a saber regularlas. En los juegos también pierdes o ganas y aquí entra la empatía, la asertividad para aprender a afrontar una injusticia dentro del juego, la tolerancia a la frustración, la resiliencia para remontar un resultado adverso… Y gestión emocional para entender que perder no significa que no tenga potencial sino que se pueden mejorar muchísimas cosas y utilizar nuevas estrategias para seguir avanzando.

¿Com este tipo de práctica, los alumnos mejoran su autoconocimiento?

Sí, por ello en este ámbito de la salud emocional y la salud interior trabajamos prácticas de meditación a partir de la relajación, espacios en los que uno se queda con uno mismo y, a partir de esta conciencia personal, en este propio encuentro está la salud interior.

Siempre digo a los alumnos que una de las cosas más difíciles que puedes hacer como persona es quedarte a solas contigo mismo. Por lo tanto, son la primera persona con la que tienen que estar bien y ese es un trabajo muy interesante. También el hecho de ayudarles a liberarse de este caos mental que a veces tenemos por todas las cosas que nos pasan o para compensar un exceso de tecnología, en el caso de que sea necesario… Generando mucha atención plena hacemos de contrapunto.

¿La escuela te ha ofrecido la posibilidad de poner en práctica todas tus ideas?

Absolutamente. Y no sólo me ha dado la oportunidad sinó que me ha ofrecido el entorno ideal para hacerlo ya que en nuestra escuela la motivación por mejorar es una constante. Por una parte, siento que en todo momento me han dado la confianza necesaria para poder crecer y me han alentado, por ejemplo, a participar en congresos educativos. Esta mentalidad abierta de la Dirección de nuestra escuela conjuga con algo que la caracteriza y es la motivación intrínseca de intentar ir siempre un paso más allá, donde cada año revisamos lo que hicimos el curso anterior para identificar oportunidades de mejora.

Este contexto de aprendizaje continuo, alineado con el Long Life Learning, y tener unos compañeros que innovan constantemente en cada uno de sus ámbitos, es altamente motivante. También que estemos habituados a los cambios ya que, cada cierto tiempo, nuestra escuela amplía su proyecto educativo con aportaciones tan valiosas como la Cultura de Pensamiento.

¿Cultura de Pensamiento también en Educación Física?

Sí, la metacognición y la Cultura de Pensamiento nos ayudan muchísimo en Educación Física. Sobre todo las rutinas de pensamiento sencillas, que no necesitan una gran complejidad, son muy fáciles de aplicar cuando acabas la sesión. Por ejemplo, hacer la rutina del ascensor para explicar al compañero con qué cosas importantes te quedas de la clase y que el compañero te lo explica a ti, hacer un titular de la sesión realizada, Antes pensaba – Ahora pienso, Yo con Yo, Hablando con tizas, Mapa de Flujo, etc.

¿Y qué respuesta te encuentras, por parte de nuestros alumnos?

La mejor. En esto también me siento muy agradecido porque en nuestra escuela tenemos un perfil de alumno muy potente, muy educado, positivo, abierto a los beneficios del aprendizaje y a las nuevas perspectivas de la educación. Y no sólo ellos sinó también sus familias porque, como soy tutor de 2º de secundaria, me consta que en casa son muy conscientes de la importancia de la salud y que cuidan otros aspectos de su entorno, lo que conjuga mucho con el mensaje que estás dando en la escuela.

Eso es una ventaja añadida que he tenido. Igual que ser profesor de Educación Física de toda secundaria y bachillerato, porque les puedo ver crecer y acompañar. Estar con un alumno cinco años  seguidos y a diario, te permite que el mensaje vaya calando y lo puedan integrar de forma orgánica y profunda, es decir saludable.