‘Zero Waste Challenge’, primer gran proyecto del curso

Como cada miércoles, los alumnos de primaria trabajan hoy el proyecto  conjunto de etapa, que ya empezaron la semana pasada con el título “Zero Waste Challenge”. Con él queremos ayudar a concienciar a los alumnos, desde 1º hasta 6º, sobre la problemática del exceso de residuos de plástico, sobre todo en mares y océanos.

Repartidos en diferentes grupos interaula, cada ciclo hace actividades relacionadas con esta temática en distintos grados de complejidad. Los de ciclo inicial realizan juntos un gran mapa conceptual y el resto, diferentes actividades cooperativas, en grupos reducidos. Para llegar a la “actividad de impacto” que facilita la toma de conciencia, empezaron visionando dos “vídeos de motivación”, sobre la isla de plástico que flota en el Océano Pacífico.

A continuación utilizaron por primera vez el mapa conceptual de causa-efecto, para entender qué ha formado esta isla y cuáles pueden ser sus consecuencias. Éste es uno de los ‘thinking maps’ que introducimos este curso en una nueva edición de Cultura de Pensamiento que implementamos en nuestra escuela, por segundo año consecutivo.

En el centro del mapa colocaron el acontecimiento o situación, es decir la existencia de residuos plásticos en el océano. A un lado, situaron las causas que la han originado, como no reciclar las bolsas de plástico o consumir demasiados productos con envoltorios plásticos. Al otro, las consecuencias que esta isla puede generar tanto en los peces que comen plástico como en las personas que comen estos peces con microplásticos, por poner dos ejemplos.

Aunque el proceso cognitivo que hacen los alumnos con este mapa es igual que el conseguido con la llave de pensamiento de causa-efecto que ya utilizaban el año pasado, el proceso de aprendizaje va más allá. Mientras que la llave sirve para que el niño tome conciencia de cuándo se establece una relación entre causa y efecto, el mapa conceptual hace el pensamiento visible. Al ponerlo por escrito y gráficamente estructurado, entiende mejor las causas y los efectos que genera un situación concreta, y por lo tanto, asimila mejor el proceso de metacognición Además, los alumnos irán aprendiendo a identificar la forma de este mapa (con su estructura, el marco de referencia, las fuentes, los autores y la conclusión) y, de aquí poco, con sólo un vistazo conectarán el pensamiento con un contexto de causa-efecto.